hay un día en el año para el que siempre me armo un montón de expectativas.
mi deseo fue desayunar como el capitán de un barco en una novela, y en parte, así lo hice.
quise no pedir nada y recibir todo, y no estuvo tan mal.
me encontré con lindas sorpresas y lindos desencantos.
siempre me sirve como indicador, lo malo es que no siempre indica cosas buenas.
retrocedí cuatro años o más en cuestión de madurez.
espero cada año esperar menos de este día.
:)
1 comentarios:
Realmente, no deberíamos esperar nada, en ningún día del año...
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