ahora estoy pasando por momentos difíciles, a su manera. me acabo de graduar de una carrera de la que nunca estuve muy segura de estudiar, pero a la que tampoco estuve segura de renunciar. no me quejo al respecto, es una decisión que tal vez tomé mal pero de la cual me responsabilizo totalmente, y asumo sus consecuencias. estoy buscando empleo, llevo cerca de 12 semanas buscando empleo y aún no me ha salido nada. a veces siento que es porque en las entrevistas se me notan mis dos grandes defectos: 1) la inseguridad con respecto a la vocación 2) la tendencia a no terminar las cosas, a procrastinar crónicamente. rechacé una oferta en el reducido campo que me gusta mucho, a veces me arrepiento pero en realidad no. a veces también me da un poco de miedo que siento que no sé nada, que lo he olvidado todo o que nunca aprendí bien o que mi carrera es una forma de confundir y reinar, de la que la única que sale confundida soy yo. otras veces me digo que todo va a estar bien, que es muy probable que encuentre un trabajo que me guste y para el que sea buena (porque cuando estoy optimista no me siento mala).
mientras tanto los días se pasan así. no logro terminar nada de las cosas que tengo pendientes, por eso creo que a veces es mejor que yo tenga un trabajo en el que me exijan mucho. ¿han tenido ese pensamiento de "si tuviera tiempo, seguro haría tal cosa"? pues no, no es tan cierto, yo tengo todo el tiempo del mundo y no me alcanza para hacer nada.
como mi mamá no está trabajando, paso mucho tiempo con ella. eso también es difícil. las personas que me conocen (y las que no seguramente se lo imaginan) saben que mi relación con ella cabe dentro de lo normal pero bien conflictivo. es que es demasiado tiempo, demasiado compromiso y de verdad que ella sabe gastarme el tiempo que yo no sé ahorrar. yo nunca he tenido una relación amorosa, pero a veces me imagino que si un día tuviera una y las cosas salieran bien mal, se parecerían a los momentos críticos de mis relaciones familiares. pensamiento bien incómodo.
lo que sí he notado es que aunque digan que el trabajo dignifica y nos hace libres, bueno pues la salud mejora cuando uno no está haciendo ni mierda. o bueno, mi salud mejora cuando no estoy haciendo ni mierda. yo sé que comerse las uñas puede que no quepa dentro de esa categoría, pero llevo todo el año sin hacerlo. por otro lado, entre salir mucho a caminar y prácticamente comer sólo lo que me dan en esta casa, he bajado alrededor de cinco kilos que a veces no estoy segura de dónde habrán desaparecido (eso según la balanza, que también opina que el fantasma de esta casa pesa entre 1.4 y 1.6 kilogramos). claro que me he esforzado, pero según la nutricionista mi peso ideal son otros tres kilos y medio menos y yo a veces soy todavía más ambiciosa. hoy ha sido un día difícil para ese propósito.
y bueno, esta entrada era algo así como un calentamiento. a ver si algún día puedo escribir sobre algo que no sea yo.
2 comentarios:
Vine y lei dos, este y el de las hormigas.
no abandones este blog. no abandones este blog que muchos ojos se quedan sin nada que hacer.
Publicar un comentario